martes, 2 de septiembre de 2014

De nuevo

Y como nunca ..

Mientras oía tu voz tras el teléfono me quedé helada e inerte, como hubiera querido que en ese momento hubiera un lugar donde sentarse y que toda la gente a mí alrededor desapareciera y el tiempo no siguiera corriendo, como hubiera querido que mi enorme yo no se hubiera ido a esconder a un rincón y me dejará sola. Como hubiera querido que jamás me hubieras dicho eso. 

Pero lo dijiste. y de nuevo sentí ese miedo. Está vez era real y no pudo haberme golpeado más. Por un momento me olvide de respirar hasta que me dolió el pecho exigiendome aire. me fui y me senté en el balcón de esa vieja casa, el que da vista a un enorme campo. Se me siguió helando el cuerpo porque ya era otoño y el piso de ese balcón lo sabía. 

Entonces recordé. La primera vez que te vi, me pareciste totalmente lejano, muy serio y reservado, abstracto de todo; yo llegaba cada día a ese lugar riendo y tú seguías igual de serio, hasta que un día y de algún modo mi risa entro en ti y reíste conmigo, sólo fueron un par de segundos pero sólo eso basto para querer seguir asistiendo a esa plaza. 

Cada día parecías avanzar un poco más hacía mí pero no lo habría creído hasta que cruzamos las primeras palabras muy simples pero muy precisas "Te quiero" - con tu voz fuerte y tus labios rosas. Y yo disfruté de repetir ese te quiero una y otra vez en tus ojos, los de color café, mi favorito. Y yo te respondía entre sonrisas.

Amé y admiré desde siempre tu caballerosidad, no sé de donde la habrás sacado pero te va muy bien. Adore que me contarás tu historia, toda ella, aunque en algunas partes sentí celos de no haberte podido cuidar desde siempre, sentí celos de quien tubo tus miradas antes y sentí resentimiento por quién te hizo daño. Y nunca había deseado tanto sanar a una persona incluso si implicaba un sacrificio como lo desee contigo. 

No era la primera, ni tú tampoco lo eras, pero supimos serlo el uno para el otro. Supimos crear un mundo donde eramos nuevos seres, solo tú y yo podíamos estar. Y en ese mundo, amé cada parte de mi, me enseñaste a amarme, amandome tú con devoción. Y allí mismo te amé yo, sin intermitentes. Cada día y sin dudar. 

Tu risa se volvió motivo de la mía, tus problemas me volvieron calma para ti. Por ti soy vulnerable y fuerte, por ti lo soy todo y soy ilusión. Por ti quiero y por ti prometo de nuevo hasta una vida entera. Quisiera poderte dar todo lo que no has tenido, y aún así, no sabrías la maravilla que es poder quererte. 

Sabemos como somos pero a veces lo olvidamos. Necesitamos una razón para todo y cuando no la tenemos no queremos nada. Deseamos una vida como la imaginamos pero no soportamos los malos ratos. Una vez alguien me pregunto si mi mascota era feliz, yo respondí que era inmensamente feliz pero que no lo sabía, me preguntaron porque y yo dije que porque él jamás había conocido el dolor. 

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

De un momento a otro volví, estaba lloviendo o quizás el cielo trataba de imitar el huracán que arreciaba dentro de mí, no lo sé, pero me di cuenta que la lluvia competía conmigo por llenar los mares, ambas llorábamos raudales, ambas para desahogar nuestro peso. 
Me levanté del piso empapada y oí un gemido tan profundo ... se me había roto el alma .......


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- Dann.



lunes, 11 de agosto de 2014

La de los ojos vítreos



La frágil.....

No sé como o porque de repente estaba en su habitación, no había nadie más que ella y yo. Hacía menos de un minuto que estábamos ahí, apenas intentaba entender que era lo que pasaba cuando de repente de un momento a otro su rostro se desvaneció, tomo la apariencia más lúgubre que podría adoptar y comenzó a llorar desmedidamente pero en un silencio inquietante. 

No entendía nada, no reconocía a esta chica y mucho menos sabía porque lloraba de esa manera. Estaba tan desubicada y nerviosa que imite su posición y abrace mis piernas contra mi pecho. Nadie dijo nada en unos cuantos segundos y mi tensión no dejaba de aumentar e instintivamente volví mis ojos a los suyos y vi una vida feliz y plena pero a intervalos. No me atreví a decir nada. 

Ella separo sus labios y oí su voz, era una voz ronca y suave a la vez. Después escuché lo que decía y me parecía absurdo, incluso llegué a pensar que no era más que la falta de atención de una niña caprichosa. Entonces la vi con más cuidado, tenía unos ojos enormes y unas pestañas igual de grandes que les hacían marco, y estos no mentían, no era lo que yo había pensado y me sentí la más prejuiciosa, sin duda, no era la primera en juzgarla así.

Me dijo que ese día simplemente ya no podía más, que estaba harta que aún dando lo mejor de sí, siempre eligieran hacerle daño, y eso estaba envuelto de verdad. Nunca había sentido a una persona tan expuesta y frágil, era como sostener a un recién nacido abandonado. Así era de frágil ella y así de injusto era el dolor que había pasado una y otra vez. Tan repetido que ya cansaba. 

Aún con todo el dolor, ella siempre amaba de una forma casi divina, nadie se sentía infeliz cerca de ella y quizás eso era lo que provocaba que le hicieran daño. La gente no confía en los actos desinteresados, siempre lo quieren todo y cuando lo tienen se asustan, porque no saben que hacer con ello y se menosprecian, no creen merecer lo que se les da, no creen que alguien pueda quererlos así y simplemente, se van.

Esa tarde la vi llorarle a decenas de nombres; familiares, amigos, parejas, etc. Estaba perpleja porque parecía que se le iba a vaciar el alma de tanto llorar, hubo un momento en el que ya no había más lágrimas pero no podía dejar de sollozar. Sus ojos y sus pestañas estaban tan inundados como el mar, y a pesar de ello vi que sus ojos cambiaron, ya no eran los de una mujer, eran los ojos de una niña que revelaban una ternura inocente que no alcanzaba a comprender su dolor. 

Lloró y renegó hasta el cansancio, nadie hubiera podido detener su dolor y esas lágrimas tampoco podían detenerse, dijo unas cuántas cosas de más y se dijo ah sí misma "empieza cuando quieras". Y aún con los ojos vítreos, trago el nudo un poco menos enmarañado de su garganta, se abrazó fuerte y me sonrío. 

Ella y yo sabíamos que era seguro que un llanto así se repetiría muchas veces, siempre nuevo, porque aún cuando las cosas se repitan muchas veces, siempre resultan diferentes, y aún con esto, no dejaríamos de intentar, ni cambiaríamos por el dolor. Ella jamás abandonaría a nadie y mucho menos, jamas se abandonaría así misma. 

Se levantó de la cama con una sonrisa sacada de su alma, igual de luminosa que el sol después de la lluvia, se maquilló un poco y por una última vez en ese momento, me vio a los ojos y yo la vi de regreso, detrás del espejo y sintiéndome fuerte, igual que como me veía, ella era bella y después de haberme regalado ese momento de deshago que tanto anhelaba tener, interiormente también me sentía bella. 

Me sonreí una última vez, a mí interior que podía ver tras de mis ojos por el espejo y a mí exterior, tomé mis audífonos, salí de mi habitación y besé a mamá susurrándole un te amo al oído. Monté mi bicicleta y aceleré por el camino de mis variables, segura de continuar el viaje, porque no me habían enseñado a rendirme y no era algo que quisiera aprender. El aire helado de octubre detuvo mis pensamientos y me recorrió toda, en ese momento me dejé resucitar. Y seguí.

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- Dann.






martes, 15 de julio de 2014

Te encontré

O me encontraste....


He leído todas tus cartas, con todos tus reclamos. Sé que estás molesto porque no he respondido ni una sola, lo lamento; pero es que ya me conoces. A veces disfruto tanto de desaparecer que me olvido de lo que está fuera de mi entorno, además de que la privacidad es una virtud/defecto que adopté desde niña. Me fascino cuando la pasividad de mi ser, es la misma que la de mi entorno. Sé que me entiendes, porque en parte, lo selectiva y marginal lo aprendí de ti.

Tengo tantas cosas que contarte, pero no sé si todas sean tan relevantes para un par de hojas, ¿recuerdas lo ansiosa que me puse cuando vi la oportunidad de entrar a la academia de baile de nuevo? Pues bien, he vuelto y no sabes lo maravilloso que es volver a tu cuerpo una expresión de sentimientos, fluir con la música y dejarla hablar en vibraciones y mil pasos que te dejan sin aliento...O seguramente sí lo sabes.

Por otro lado, he conseguido y leído cada libro de la lista que me enviaste ¿cómo conseguiste armar tal lista? Seguramente lo hiciste con toda intención y te lo agradezco. Cada libro me ha ayudado a cerrar lo que no podía cerrar. A entender lo que tan neciamente no quería. Cada historia me ayudó a crecer, a comprender, a entenderme. Tal parece que de una u otra manera siempre encuentras la manera precisa para hablarme. Fue un hermoso detalle. 

Sabes, he tenido mucho tiempo para pensar, he conocido a muchas personas e inevitablemente y como siempre, hice un análisis de cada una de ellas. Sé que desde tu perspectiva y con justa razón, me queda una vida para comprender muchísimas cosas pero creo que ya he avanzado un tramo suficiente como para casi poder percibir esa palmadita en mi espalda tan tuya y llena de orgullo.

Tenías razón cuando me decías que con el tiempo iría forjando mi definición de amor. Te agradezco que hayas escuchado a una adolescente en transición con el corazón roto una y otra vez. Durante estos meses, ahora ya siendo una adulta joven he hablado con varios adolescentes, que realmente sólo son cuerpos jóvenes con el alma tan apesadumbrada como la tendría un viejo con una vida amarga de 70 años ¿cómo llegaron a eso? Bien decía mi hermano "no hagas suposiciones" y es que nosotros nos la pasamos suponiendo absolutamente todo. No hay mejor juez y verdugo que nuestra mente. Mentira. Gran error creer por cierto las sentencias de nuestra mente. 

Muchos aseguran que no hay más vida después de perder a su primer amor (o para el caso, a un gran amor), y ciertamente creo que eso del primer amor no es más que una ilusión venida a más. Sé que ahora te podré sonar resentida o quizás soberbia, pero quienes somos para hundir nuestra vida tras una perdida amorosa. Cierto es que el primer amor únicamente es la exaltación de lo mejor de nosotros como amantes y también como seres humanos. La fama del primer amor - según sugiero - viene de la perdida de la fuente de nuestra exaltación, es decir, de la persona que "amamos". Uno simplemente se deja a la deriva y pienso también que a veces - no siempre - se necesita de una buena caída para toparnos con la autosuficiencia. 

Empero, después de analizar tu relación tan vieja y tan viva, y experimentar por mi lado, he concluido que el amor, el verdadero amor es la aceptación total de nosotros mismos y la aceptación del ser que se ha robado nuestro amor, darse cuenta que no es un príncipe azul o una bella princesa, dónde quedaría la chispa del amor si fuéramos perfectos. De las similitudes nace la amistad y de las diferencias el amor. Y el amor es aprender a vivir juntos, aceptando una realidad y no tratando de apegarnos a los gastados cuentos de hadas. Es compartir de tu platillo favorito, tomarse de la mano, hablar cuando el cólera ya no sea cólera y sean ganas de arreglar alguna situación, es simplemente recordar que las cosas deben funcionar para ambos, sin caprichos, sin fantasías mal vendidas. Es aceptar, como dirían, estar juntos en las buenas y en las malas. 

Y yo ya acepté. 

No podía evitar darte una introducción de porque asevero que es amor, ni tampoco después de mi introducción puedo evitar pensar que en otra edad pensaré diferente, pero espero que mis pensamientos crezcan junto conmigo, junto con mi amor y junto con él. 
Como podrás ver, sigo en la fiel búsqueda de la comprobación del verdadero amor. Y dentro de todos los tipos de amor, uno de los que afirmó ante cualquier corte como cierto y eterno, es el tuyo. 

- Te amo, papá. 

Frida Obvlin.

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- Dann.





miércoles, 30 de abril de 2014

Para esta noche ...

.... Receto café y escritura ....


No sé como hago para vivir cada día más y abarcar cada vez menos. Para dar más y tener más, creo que tengo una fuga en el corazón porque los te quiero me salen a borbotones y duermo menos de la cuenta. 
Si me hubieran dicho que querer a veces vale más que amar, no lo hubiera creído, pero entonces sucede que la gravedad te sostiene recia a su tierra y la luna ya no parece de queso. 

Cada tantas puestas de sol hago un recuento de las horas y creo haberlo pasado todo, seguramente a la vida le fascina que piense eso porque viene burlona y me hace virar rápido y lento a la vez, diciéndome que el camino promete más, entonces me deja como ahora, despierta por la madrugada, en mi estado más privado, sola. 

Al parecer he pasado por mil estados de ánimo en lo que va del año. Y he sido mil almas también. He tratado de estirar el tiempo, pero no me alcanza para mucho. Y dicen que el que mucho abarca, bueno, ya saben como sigue. Quiero decirles que "estoy bien", no de esos estoy bien mentirosos, no, estoy bien aún con los problemas, con las dudas, con las novedades, aún con eso guardó mi felicidad casi intacta, tanto como mi tristeza para balancearme. 

No he vuelto a casa ni he escrito mucho por una razón y es está:
 Tengo una vida que agotar. 

Hasta ahora voy agotando hasta lo vivido, ¿sabían ustedes que no se aprende a amar a la primera? Yo no, pero ya estoy aprendiendo. A base de decisiones, ni buenas ni malas, solo decisiones, y varias roturas de corazón también, hice maletas, guarde el corazón en su séptima habitación y salí sin buscar nada ni a nadie, salí a recorrer la libertad, pero él me alcanzó a medio camino recorrido, y la libertad no se fue, se hizo más grande y más fuerte a su lado. 

Hacía muchísimo tiempo que no sentía que el control no lo tenía yo, y no sé decir si eso me domina o me aterra, quizá hay un poco de ambas. Tantas veces he querido controlarlo todo, pero está ocasión no me he dado ni cuenta como invadieron mi casa, de repente el corazón ya tenía inquilino y yo muero a cada instante.

Les aseguró que está vez mis decisiones no son aceleradas, no tienes que preocuparte y por favor, no hagas ese gesto que te arruga la frente, me enseñaste bien. Cada día tomo tus palabras como inyecto de gravedad, de realidad y del más sincero cuidado. Aunque no voy a mentirte, me estoy muriendo de miedo porque en algún momento el corazón dejo de vivir solo para mí y ahora también vive de él, tan traicionero como siempre, pero más consciente que nunca antes.

Quisiera que lo conocieras, es un ser tan absurdo que antes de llegar si quiera al enojo, tengo que debatir con la sorpresa, la incredulidad y el amor, y acabo sucumbiendo ante su habilidad para sortearme y lo quiero un poco más cada vez. También es quien ha conocido el dolor, hasta diría que mil veces más que yo y aún así, sigue ofreciendo lo mejor de sí y viviendo mientras su optimismo y fuerza lo tengan a flote. Es un navegante con un poco de equipaje, pero con gran visión a lo desconocido. 

Quiero describirte cada facción suya, debo advertirte que muy a mi manera. Tiene el cabello rizado, y cuando éste crece, se le acumula en la nuca y entrelazar mis dedos por esos cabellos es glorioso. Su sonrisa es bonita, pero la que deja escapar cuando algo le ha encantado e incluso se a apenado un poco, esa es hermosa, es pura y arrebatadora. su caminar junto con su cuerpo, todo un espectáculo. Pero lo que más adoro de todo su físico, son sus ojos, pequeños y con el café más peculiar que jamás había visto, adornados con unas suaves pestañas risadas y que con un mirar te arrebatan del mundo y te atraen hacía él, son unos ojos tan reveladores y a la vez tan secretos que los cambió por todo el café que bebo. 

En fin y de nuevo, no te preocupes, estoy aprendiendo a querer despacito, a vivir de la sinceridad y a pesar de ella, a dejarle su libertad mientras vive cada día conmigo, estoy aprendiendo a saborear cada segundo de está relación, a no guardarme nada y a así querernos más que nada, susurrarnos en un beso el más fiel compromiso y sólo esperar que regresé a ti junto con él y no junto con un mar de lágrimas. Estoy realmente enamorada, tan conscientemente que es más profundo, si alguien reclama por mi escasa comunicación, discúlpame con ellos, tenía pendientes con la vida.

Te quiero y te veo pronto. 

Frida O. 

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"Cartas pérdidas de Frida O." sin fecha, sin remitente, sin nombres.

- Dann.









sábado, 22 de marzo de 2014

Te fuiste.

.. Y yo también.

Dicen que los ojos perdidos en el vacío son el verdadero acto de atención, cuando te abstraes tanto que miras más allá de lo que tus ojos pueden alcanzar. Y yo estoy pérdida en un mismo vacío con múltiples dimensiones, estoy anulada ante la profundidades de sus ojos. Siempre ha sido lo que más he recordado de él. Su mirada que embauca, y al mismo tiempo, la única manera de saber lo que realmente decía, porque aunque pueda leer el lenguaje corporal, el de él siempre fue otro lenguaje, otros gritos en un cuerpo reprimido.

¿Qué habrá sido lo primero que amé de él? ... Quizás lo primero que amamos de alguien es la manera en la que nos reflejamos en sus ojos, en su alma y en su ser, la forma en la que descubrimos a través de otro cuerpo, como alguien más puede observarnos más dentro de donde nosotros llegamos. Yo para él, era el pozo insaciable de su sed, él para mí, mi infierno, mi tierra fértil, y mil gloriosos y a veces tortuosos espejos. 

Una persona por la que darías el alma, pero no la vida, porque sabes que las limitaciones de la vida acaban rompiéndolo todo si no sabes cuidar cada asunto como se debe. En cambio, el alma, aún con sus fracturas, y sus capas de humo, no muere, aún cuando parece que sí, sigue emanando energía de algún lugar desconocido y aún con su velo de oscuridad siempre se reserva para la persona que amemos ... un otoño, de esos plagados de los cambios que se necesitan tras un verano, plagados de la sabiduría anticipada de los que saben las historias del invierno, el alma es, y la vida ya no...

Pero entonces sucede que él te ganó el camino, y ya no tienes ni vida, ni alma... Ya no eres pozo ni tienes a tu infierno, y cuando vienes de un lugar así, crees que ya no puedes perder nada, hasta que te quedas hasta sin ti. Pero para perder, sólo se necesita querer algo, a alguien o simplemente dar un poco de nosotros sin esperar nada a cambio.

Hoy no necesito nada de esta absurda palabrería, hoy no tengo nada y no me encuentro a mí.

¿Dónde estás? ¿A dónde has ido? Ojalá me hayas dejado un poco de tu alma, ojalá eso tuviera de ti, apenas ha pasado un mes y yo no lo creo, pienso que fue hace apenas unas horas cuando en un beso nos repartimos un "te amo". 
Y yo ya no puedo, desde que te conocí no has hecho más que dejarme, una y otra vez, y yo no hago otra cosa más que encontrar el camino de nuevo hacía a ti, parece que no se hacer otra cosa que seguirte. 

Te amo tanto como te odio, soy tuya tanto como de la tierra, soy la chica más estúpida aferrada a un maldito muerto que decidió dejarme en un mundo lleno de bufones y miedosos vestidos de mil pieles.
No sé si bendecir o maldecir el día que tus ojos embaucadores se posaron en los míos; raro es saber que el infierno que nos creo es caliente y dulce ante el infierno que crean los humanos y es el mismo en el que ahogan su vida. 

¿Sabes? De chica, mamá siempre me decía que no era bueno tirarse en los cementerios como si estuviéramos en un parque, pero no parece tan malo si la tierra que me sirve de cama, es también tu lugar de descanso.
Elliot, esta vez no quiero "mostrarte" que la vida se me acabó, porque no, pero definitivamente nuestra historia sí, porque esta carta la empecé en tu primer mes de haberte ido, pero quería terminarla cuando tuviera algo suficientemente bueno para asegurarte que estoy mejor.

Y hoy, a 14 meses, quiero decirte que él nunca será tú, pero cuida de mí como te habría gustado. Ayer le he dicho que lo quiero, sólo como sé hacerlo, y cuando se lo he dicho, el alma me ardió, y no mi amor, nunca nadie te reemplazará, nunca se podrían reemplazar todas nuestras primeras historias, nuestro amor y aún más, nunca nadie puede llenar el vacío que otras personas nos dejan tras el paso en nuestra vida, pero si nos pueden hacer sentir algunas veces más, lo que ya creíamos perdido.

Elliot, quiero hablarte de él, contarte todo con la sinceridad con la que nos hemos hablado siempre, y decirte que le he pedido que no se aleje y él me ha dicho que no lo haría y que yo tampoco lo dejará, porque ya estamos haciendo mella el uno con el otro en nuestras vidas .... y eso fue otro toque a mi alma, pero esta vez no ardió, esta vez me electrificó, como si me hubieran devuelto a la vida, como si comenzará a sentir cada cosa de nuevo, incluso el aire se siente liviano y aunque me es muy difícil fiarme de las palabras, cuando él me habla prefiero leer sus ojos, de ellos sí me fío, él ha llegado sin avisar, me he percatado de lo fuerte de su presencia cuando me vi perdida en su sonrisa y cuando sus abrazos se sintieron como un hogar. Su calor tan franco quiebra mis castillos de hielo y me esta desterrando del infierno con las habilidades de un cazador. 


No sé siquiera si creer que puedes oírme o verme, pero hablarte y darte siempre mis confesiones, aminora un poco tu ausencia, Elliot seguiré viniendo y dejando pedazos de la vida en la que me dejaste........
                   ............Te anhelo. 


Frida O.

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- Dann.

lunes, 3 de marzo de 2014

Y el final..

No es más que otro inicio.

Está mañana desperté muy agitada y empapada en sudor, alguien apareció entre mis sueños, tenía unos grandes ojos oscuros y embaucadores, me estaba mirando, yo estaba de pie frente suyo, minúscula y extasiada, los parpados no me hacían suficiente espacio para introducir su imagen en mí, levanté mi mano y pase mis dedos por su mentón sin razurar, no lo recuerdo de antes, pero pareciera que él si me recordaba a mí, poso sus manos en mi cintura y me acuño en su pecho, después dijo "Frida" lento y al oído y adquirí de inmediato ese nombre, con sus mil historias. 

Caminamos por algún parque y de repente nos detuvimos, frente a una fuente de espejos, me miré y tenía el cabello revuelto y combinado con mis ojos, ambos del mismo color, y me veía relajada, así me sentía. Pareciera que los sueños nos mandan a otra vida, donde sólo pasa lo que uno quiere que pase, sin condicionantes ni determinantes. Donde no hay un límite de tiempo, y donde no podemos ser alcanzados por nuestros propios demonios. Los sueños, son los que pertenecen a salvo dentro de nosotros mismos, hasta antes de ser pesadillas. Pero yo no sabía en que parte de la historia estaba, ni cuando vendría un final y un inicio de ciclos interminables. 

Por esa noche el reflejo de ese sueño y ese espejo era yo, sólo que mostraba más que la piel, me dejaba ver algunos lugares dentro de mí que estaban oscuros, profundos y frescos. Él, lucía fuerte, con una piel cálida y perfecta, me atraía, y más que eso, me mataba la oscuridad, la blancura y el fuego de su ser. Luego me tomo de la mano y sentí un frío que calaba, entonces, desperté. 

*    *    *    *    *

Hace días que no salgo al jardín, ni siquiera me han dejado salir de aquí, las únicas personas constantes en está habitación son las mucamas, y mamá uno que otro día, no sé donde se ha metido papá, no sé que sucede, no veo a Elisa y a Finn desde hace 9 días, si la cuenta de los amaneceres no me falla, y .... la última vez que los vi, fue en el puerto, pero ... eso no puede ser real. 

Necesito ordenar mis pensamientos, tengo la secuencia perdida y nombres revueltos, pero el dolor de cabeza no me deja pensar, me han dado pastillas de tantos frascos y yo sólo me siento peor. Me siento muy débil, los ojos se me apagan, y la mente me da flashazos que no reconozco, Nadie me dice nada y yo sólo puedo sentir que me pierdo más cada que me quedó dormida después de esas pastillas. Yo ya no me domino, ya no soy Frida ....... ya soy de nuevo esa chica de la bata blanca.....

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- Dann.

lunes, 3 de febrero de 2014

Nunca más.

Y esta vez de verdad.

Muchos días han pasado desde que hemos tenido noticias de Frida y aún más días desde que ella sabe algo de Elliot. Aún no es tiempo de volver al colegio francés, no han pasado ni dos meses y las semanas ya encierran un mundo.
El aislamiento le viene bien a Frida para pensar. pero tanto aislamiento puede hacerla olvidar que hay más personas a su alrededor.

Dentro de su entorno faltaba su pilar más dulce. Había dejado a Elisa en Francia. Cada semana venía la carroza de mensajería y dejaba una carta de su amiga y se llevaba una escrita para ella. Definitivamente ninguna carta lograba llenar su ausencia, pero si la mermaba un poco. Leer esas cartas siempre era un éxtasis para Frida, aunque contenían trivialidades, la comodidad y confianza que ambas se tenían, fluía incluso en las cartas.

Cierto día el cartero no llegó. Ni al día siguiente, ni al siguiente de ese. El primer temor de Frida era que a Elisa le hubiera pasado algo. Al quinto día Elisa llegó a medía noche. La recibieron los sirvientes y tan sólo entro a la casa, corrió a la habitación de su amiga. Conocía tan bien esa casa como la suya. Ella llevaba una encomienda, que sabía muy bien que destrozaría a Frida.

- He usado todo el tiempo que me tomó llegar hasta aquí para relajar las palabras que tengo que decirte, pero ha sido inútil. Sólo te lo diré. 

- ¿Qué pasa Elisa? Parece que hubiera muerto alguien. Apenas soltó Frida esas palabras y enseguida supo de quien se trataba. 

- Hace una semana, estando apunto de zarpar con la tripulación pesquera fue a verme. Quería despedirse y preguntarme por ti. Le di noticias tuyas, se alegró y con una sonrisa triste se fue. Sabes bien que por su trabajo es común no verlo en al menos tres semanas, pero dos días después de que fuera a verme llegaron noticias de la embarcación. Un pequeño navío que navegaba no muy lejos de su barco vio cuando el incendió comenzó y en seguida la mitad de la nave estaba en combustión. Los barcos salvavidas han llevado a los heridos de gravedad y aunque toma dos días y una noche llegar hasta dónde todo paso, están trabajando para traerlos a todos de vuelta.  - Era notorio el nerviosismo en la voz de Elisa y en su cuerpo tembloroso -. 

- ¿Y él, Elisa? !¿Dónde está él?!

- No lo sé, él no vino con los primeros barcos, y hasta que vine aquí, tampoco había llegado. 

- Él no puede estar muerto. No puede hacerme eso, Elisa. No puede dejarme.

Frida había dejado de pensar en él hasta el punto de solo recordarlo si alguien mencionaba su nombre. Pero está vez su nombre no había sido mencionado, esta vez sintió tenerlo a dos centímetros de ella, compartiendo respiración. Sintiendo el calor emanado de su apiñonada piel. Sintió el vació alrededor de su cintura, sintió la ausencia de sus brazos rodeándola. Pensó en cada momento que habían pasado juntos, como ver todo resumido y a velocidad luz. Llegó hasta Francia en estado de shock. 

A las cinco agobiantes horas de estar en la bahía preguntando y esperando a saber algo. Un pequeño barco lo trajo de vuelta, hipotermico, y con una herida calada por el frío, dijeron que las quejas de dolor habían cesado hace una hora. No sabían si seguía con vida. Enseguida una carroza se lo llevó al improvisado hospital, en ese entonces apenas se escuchaba hablar de las cirugías, aún así, un viejo doctor le practicaría una. Ya terminada la intervención, debían esperar a que sobreviviera a la recuperación. Su vida era muy escasa. 

Frida estuvo junto a él, rogando a que se salvará. Ella había intentado muchas veces olvidarlo. Pero sólo cuando entendió que no quería olvidar, fue cuando pudo seguir sin él en esa parte de su vida. Más él no podía morir, necesitaba su mirada, su voz, necesitaba que el mundo le diera lo que antes no le dio. Él no merecía un final sin antes entender que no era el tipo malo que todos decían, era el tipo difícil de entender y fácil de amar. era el tipo que había cambiado la vida de Frida, la había hecho más valiente, madura y segura de sus sueños. Él no podía morir sin un buen final.

- Frida - dijo en un susurro - ven. Frida se acercó y sus lágrimas cayeron sobre de él y él despegó sus labios invitandola a ellos. Ella lo besó con todo su amor y anhelo contenido, lo besó, imitando la esencia de sus besos escondidos de hace mucho tiempo.

En medio de un beso, dos "te amo" se cruzaron. Y un adiós quemó dos almas. 

Elliot ya no respiraba y Frida moría junto con él.

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- Dann.